viernes, 21 de diciembre de 2012

El gran silencio de David Torres


La vida depara, el día menos pensado, sorpresas agradables. Pequeñas delicias con las que refrescar los sofocos del alma, aliviar los rigores del mundo, templar el escepticismo hacia el ser humano. Y llegan como un flechazo, de pronto, explosionando en nosotros con la guardia baja y disimulando. Curiosamente un libro puede desatar ese carrusel de emociones, y abrirte horizontes escondidos pero brillantes. El gran silencio cambió para siempre mi visión sobre el boxeo, que no pasaba de ser, antes de convertirme al culto de las grandes veladas, un espectáculo absurdo y salvaje. He encontrado razones de mucho peso para aficionarme a este deporte tan antiguo como la civilización misma. No obstante, al margen de cuestiones personales, este libro escrito por David Torres, para mí uno de los mejores escritores nacionales, posee un valor literario extraordinario.

El gran silencio es una novela maravillosa que encierra entre sus páginas una amarga alegoría. Un relato entre la melancolía por la pérdida de una infancia difícil pero aún esperanzada, y el posterior fracaso y desengaño de todo aquello en lo que depositamos nuestra ingenua ilusión. David Torres no hace concesiones, es despiadado con su protagonista, con el mundo épico y brutal que describe, y se divierte incluso tiñendo la narración de un humor negro y resignado. Pues la vida del hombre en este escenario novelesco es un laberinto del que cada cual trata de salir con las cartas que dispone a su nacimiento.

La editorial Destino ha sintetizado inmejorablemente su contenido: «Roberto Esteban, un púgil retirado que una vez rozó la gloria, se gana la vida como matón a sueldo, sin más amistades que un camarero lacónico y un diminuto pez luchador tailandés, ni más aficiones que el boxeo y la escucha obsesiva de la Fantasía en Do Mayor de Schumann. Cuando Esteban acepta el encargo de proteger a una joven bailarina amenazada de muerte, se ve arrastrado a una oscura búsqueda donde un bailaor cojo, un enano entusiasta de las peleas de perros y un tenebroso empresario artístico forman el coro contra el que el boxeador hace la sombre, antes de que reaparezcan los viejos fantasmas pasados. El mito griego del laberinto, los claroscuros de la novela negra, el fulgor de la danza y la épica del boxeo se mezclan en una historia traspasada de violencia y humor sardónico, pero también de un lirismo desesperado, donde las promesas rotas se guardan tras una insobornable ética de barrio.

»Con El gran silencio, David Torres nos ofrece un grandioso fresco de la derrota y de su reverso, el fracaso, una narración fluida e implacable que sorprende a cada página por su fuerza, vigor poético e inteligencia, así como por ese esbozo de la nostalgia de lo que nunca se tuvo que encarna de forma indeleble Roberto Esteban, un hombre duro y honesto, a la vez tierno y salvaje, que sólo en la enigmática música de Schumann cifra el ensueño de ese mundo armónico que nunca alcanzará».

Después de todo, El gran silencio es la historia de una derrota, de un personaje fracasado que, una vez le abandona la efímera fama que le acompañó durante un tiempo, reconoce que ha sacrificado todo a cambio de nada, y que en el fondo conserva un vacío tremendo y una sensación de fracaso incurable.

Relato brillante, con ese halo especial que desprenden las grandes obras.

FICHA
Título: El gran silencio
Autor: David Torres
Editorial: Destino
Otros: 2003, 272 páginas
Precio: 17,90 €

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