jueves, 4 de noviembre de 2010

La soledad de los números primos: Los complejos marcan una vida

Según nos cuentan los matemáticos existen una serie de números llamados números primos, pues entre ellos se intercala siempre un número par. Ejemplos de esto son el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Como se aprecia a simple vista, los números permanecen cercanos, casi rozándose, pero sin llegar a tocarse nunca. Este es el motivo que recupera Paolo Giordano para construir una emotiva historia en torno a dos personajes trágicos marcados fatalmente desde su infancia. Preciosa metáfora esta de los números que refleja dos vidas que se atraen  irresistiblemente, pero su inmadurez e inseguridad, herencia de unos complejos ya estigmatizados, los incapacita para desarrollar lo más importante para el ser humano: el amor.
Si bien esta entrañable novela empieza con una serie de capítulos cerrados a modo de cuentos, poco a poco se va enderezando hasta ofrecer una historia conmovedora y redonda. Mattia y Alice son dos seres con vidas paralelas, de carácter complicado y difícil para la convivencia. Tampoco en su casa hay tiempo para proporcionarles el cariño que necesitan. Ella, agobiada por las ilusiones y exigencias de su padre se deja caer mientras esquía y espera la muerte con brazos abiertos, con la esperanza de que nadie acuda a rescatarla de entre la nieve. Aquello le dejaría el inolvidable recuerdo de su cojera. Mattia, por otro lado, apartado y avergonzado por sus compañeros de colegio debido a su hermana, una niña con retraso mental, toma una decisión que lo atormentará mientras viva: abandona a su hermana en un banco junto al río cercano a casa. Él sabe que la pequeña no podrá volver sola. No es difícil adivinar entonces que las vidas de estos dos seres estarán señaladas por la marginación y la soledad.
    Al principio, a través de una narración que te atrapa al instante, los capítulos se alternan entre los personajes, hasta que sus vidas se cruzan. Sin embargo, aunque juntos, siempre llevarán caminos distintos. Por otro lado, la construcción psicológica de los personajes está bien perfilada; de hecho, en todo momento nos hacen partícipes de sus inquietudes y nos comprometen emocionalmente para comprender su inadaptación. Los personajes están bien dibujados, y de tan bien que lo están reflejan unos comportamientos superficiales, inmaduros y acomplejados. Los complejos han marcado sus vidas.
    El excelente y original símil entre los pares de números primos y la pareja protagonista, la profundidad en los mensajes de la narración, la precisa y preciosa técnica que traza al escribir el autor, son motivo de aplauso para este joven escritor italiano. Paolo Giordano (1982) recibió el Strega, el premio literario más importante de Italia en 2008, con todo merecimiento.
    Sólo un reproche, aunque me descubro ante esta emotiva y triste historia, el autor presenta la locura como una forma de hacer justicia en un mundo injusto. Los personajes parecen decir: como el mundo en el que vivimos da asco, no quiero saber de él. Es la huida que esclaviza sus vidas. Así, la inmadurez, la inseguridad, o lo complejos, son obstáculos importantes para desarrollar relaciones sanas. Sólo les queda un camino, pese a estar rodeados de gente: el de la soledad.

FICHA
Título: La soledad de los número primos
Autor: Paolo Giordano
Editorial: Salamandra
Otros: Barcelona, 2009, 288 páginas
Precio: 16 €

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