Mostrando entradas con la etiqueta Incrédulos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Incrédulos. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2013

Resistencias principales a la existencia de Dios

Cuando una persona niega a Dios, a mi modo de ver no lo suele hacer porque haya examinado la cuestión de forma crítica. No al menos en un plano intelectual o especulativo. La existencia de Dios, de hecho, se deduce fácilmente con la intervención de la razón humana, que hace de su negación una posición insostenible. Siendo moderados, podríamos decir que la existencia de Dios es infinitamente más razonable que su no existencia, y que el ateísmo, si no irracional, sí resulta inverosímil. Lo que sucede en realidad es que quienes rechazan la existencia de Dios encuentran dificultades de mucho peso para creer en Él, pero estos problemas que ante ellos se muestran son sin embargo de carácter emocional. Algo, por cierto, totalmente comprensible, aunque no por ello esto sancione o fundamente sus opiniones. Pues hay que subrayar que son frenos emocionales los que impiden creer, y no argumentos estrictamente intelectuales o de orden filosófico. Por eso las razones principales que acumulan las personas que niegan a Dios son resistencias y no objeciones estrictamente hablando, ya que las posiciones ateas por sí mismas no explican —ni invalidan— absolutamente nada.