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viernes, 22 de noviembre de 2019

La vida es sueño pero no ficción

El tiempo y nuestra percepción del mismo representan para el linaje humano un único y gran enigma. Hay minutos que parecen horas, días que parecen años, y vidas de muchos años que parecen haber durado días e incluso minutos. A mi abuelo José, de una lucidez envidiable y nonagenario, la vida se le ha pasado en un suspiro. Eso me dice de vez en cuando. ¿Cómo es posible?, repite. Si no me he enterado... 

¿No será que soñamos mientras vivimos? ¿Será la vida un sueño y los sueños apenas reflejos pálidos de una vida que se nos escurre como el agua entre los dedos? ¿No será el ansia de pervivir que anidamos en lo más profundo de nuestro ser un proyecto, deseo o esperanza, sin probabilidad de realizarse? Al menos en esta vida. Que no es de ninguna manera una ficción, porque sabemos que gozamos y sabemos que sufrimos.

domingo, 14 de febrero de 2016

El gran teatro del mundo Pedro Calderón de la Barca

El prodigio más conocido de Calderón, por no decir el único título conocido del autor madrileño, aun cuando el conocimiento no pase del título, es La vida es sueño, ya comentado en La cueva de los libros hace algún tiempo. No menor prodigio es El gran teatro del mundo, igual de penetrante que la tragedia de Segismundo, y sin embargo más fácil de entender por el público. Además, esta inspiradísima obra se incluye en un género que es propio de la cultura española. Son los autos sacramentales, popularizados sobre todo en el siglo XVII. Los autores del Siglo de Oro están ahora mismo olvidados, aunque al menos sus nombres permanezcan en las gentes en su memoria a largo plazo. Leerlos en cualquier caso siempre es un deleite. Y acudir a ellos una y otra vez, en mayor medida. Porque sólo en los libros con cierta miga, en los libros que llamamos clásicos, verdades que estaban en un momento dado escondidas, de pronto se revelan y consiguen hacer dichoso a quien las encuentra esculpidas entre páginas que ya nadie visita.