Las barracas son viviendas rústicas
típicas de las huertas de Murcia y Valencia, con el tejado a dos aguas muy
pronunciado hecho de cañas. Éste es el entorno predilecto del fabuloso narrador
español Blasco Ibáñez, donde el valenciano enmarca sus mejores obras
regionales, a partir de una prosa encantadora, musical, colorista y
mediterránea. La barraca es un soberbio cuadro
naturalista, el relato de la lucha entre labriegos y propietarios —y entre los
propios campesinos al mismo tiempo—, que tiene por origen un suceso trágico al
que siguen luego dramáticos conflictos y violencias fruto de las pasiones
exacerbadas de unas personas condicionadas terriblemente por el medio en el que
habitan.
