El primer libro de la saga literaria de Geralt de Rivia inaugura una epopeya literaria fascinante, y aunque este primer volumen va de más a menos, apunta los dos elementos que a mi entender mejor definen el merecido éxito de esta creación del polaco Andrzej Sapkowski: momentos puros de magia, a partir de una prosa magnífica que sobresale en los diálogos, y dos, un protagonista absolutamente irresistible.
