Estaba yo en una conferencia hará un par meses cuando en el turno de preguntas un señor se levantó y compartió su perplejidad con el resto de asistentes, pues no podía entender cómo es posible que siendo la historia -según su apreciación- una sucesión de acontecimientos que se repiten, no aprendamos nunca la lección de cómo evitar los tiempos malos y los malos gobernantes. La interesante cuestión quedó sin respuesta, porque uno de los conferenciantes negó que la historia se repitiese, y la conversación siguió por otros derroteros. Yo creo que tenían razón ambos, pero no me apetece ahora explicarme.
Todo esto viene a cuento porque el señor mayor que pidió la palabra, y después replicó, citó Fuente Ovejuna como prueba de su tesis, insistiendo en que la historia presenta una y otra vez las mismas dificultades; lo cual es verdad, sólo que bajo formas o apariencias diferentes.
En Fuente Ovejuna lo que plantea Lope de Vega es un tema muy actual, precisamente porque es coetáneo a todas las épocas. Se trata del abuso del poder de los gobernantes y de las consecuencias negativas para el pueblo que éstos acarrean. No en vano la Historia -y ahora escribo con mayúsculas- es una lucha interminable entre el bien y el mal, entre ese tira y afloja de fuerzas e intereses que animan a los hombres y los conmocionan.
