El Anticristo es una de las figuras más enigmáticas y apabullantes del canon bíblico. Su aparición en la escena pública, según las Sagradas Escrituras y la Tradición, sobrevendrá en tiempos de gran confusión y desconsuelo, para el mundo en general y para la Iglesia Católica en concreto. No han sido muchos los estudiosos que se han ocupado de dicha figura, y las nuevas hornadas de teólogos ni lo mentan siquiera, preocupados únicamente en agradar a la jerarquía, haciendo méritos mundanos para promocionar sus carreras. Sin embargo, eruditos de otros tiempos, como San Vicente Ferrer, dictaron algunos sermones de altos vuelos sobre el Anticristo y el fin de los tiempos. Especialmente interesantes me parecen también los sermones de John Henry Newman sobre la citada materia. Cuatro de estos discursos fueron recogidos por la editorial española El buey mudo hace ahora casi una década.
