Las Novelas ejemplares son una colección de doce novelas cortas escritas por el máximo representante de la literatura española, Miguel de Cervantes, entre los años 1590 y 1612. Estos relatos variados, a veces intrincados, vieron la luz en un único volumen en 1613, gracias a la entusiasta acogida que obtuvo la publicación de la primera parte del Quijote, en 1605.
La principal pretensión del autor con esta serie de novelas fue la de entretener a sus lectores, ofreciendo al mismo tiempo una enseñanza útil para la vida; de ahí el calificativo de ejemplares que posee su título, y que no obstante puede llevar al equívoco de creer que los relatos tienen una finalidad moralizante. En realidad las Novelas ejemplares encierran aventuras o peripecias poco verosímiles en las que sus personajes se proponen como modelos a ser imitados, por lo elevado de sus aspiraciones y por la nobleza de sus actos.
