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sábado, 27 de septiembre de 2025

Misión en París | Arturo Pérez-Reverte | Octava novela de Las aventuras del capitán Alatriste y crítica literaria

Han pasado catorce años desde la última entrega de la saga del capitán Alatriste, El puente de los asesinos. En ese tiempo no solo ha cambiado mi sensibilidad como lector, también mi manera de mirar la historia. Ya no me atraen tanto las aventuras de espadachines pendencieros ni me conmueve el retrato de un mundo reducido a vulgaridad, corrupción y sangre. Hoy me acerco a estas páginas con otra conciencia, más despierta, más atenta a la dimensión espiritual de la vida. Y desde ahí resulta difícil aceptar que la memoria de un tiempo tan complejo como el de las guerras de religión se reduzca a fatalismo, blasfemia y derrota.


Un antihéroe endurecido

No cabe duda de que Pérez-Reverte ha construido un universo reconocible: soldados arrojados, cortes corruptas, tabernas sombrías y duelos a acero frío. Pero tras el fulgor de las espadas, lo que más resuena es el desencanto. La saga presenta un antihéroe endurecido de cuarenta y tantos «muy bien bregados», mercenario que mata por encargo y sobrevive a base de estoicismo.

jueves, 18 de octubre de 2012

El puente de los asesinos de Arturo Pérez-Reverte


El puente de los asesinos es un libro magnífico. Una novela que he desvestido lentamente para apreciar con lascivia bibliófila sus encantos. Esta vez Pérez-Reverte me ha convencido y satisfecho por completo, pues con su prosa quevediana, ha fabricado el libro más maduro de la serie y el de mayor intensidad dramática.

jueves, 9 de febrero de 2012

Corsarios de Levante de Arturo Pérez Reverte

Corsarios de Levante es la sexta entrega de Las aventuras del capitán Alatriste. Diego Alatriste e Íñigo pasarán dos años en las galeras del rey, recorriendo el mar Mediterránedo, que, después de Lepanto, queda como una frontera difusa entre los dos grandes poderes de la época: España y el Imperio Otomano. Pasearán por las calles de Orán (plaza fortificada española), desembarcarán en Malta y arribarán a Nápoles. Pero es mejor que nos cuente Íñigo qué nos espera en este libro: «Contaré, sin omitir punto en ello, de escaramuzas y corsarios, de mocedad feliz, de abordajes, de matanzas y saqueos. También diré por lo menudo cuanto en mi siglo —qué lejano parece, ahora que tengo viejísimas cicatrices y canas— hizo el nombre de mi patria respetado, temido y odiado en los mares de Levante. Diré que el diablo no tiene color, ni nación, ni bandera. Diré cómo, para crear el infierno así en el mar como en la tierra, en aquel tiempo no era menester más que un español y el filo de una espada».