sábado, 7 de marzo de 2026
Objetivo venganza: intrigas, secretos y poder en el retorno de Trump a la Casa Blanca | David Alandete | Reseña y comentario crítico
lunes, 22 de febrero de 2021
Los césares del imperio americano de Pedro Fernández Barbadillo
Brevemente, dicho libro es una crónica de carácter informativo sobre los cuarenta y cinco presidentes de los Estados Unidos, centrada en sus vicisitudes, facultades, planes de gobierno, campañas electorales y, en definitiva, el complejo sistema político de la nación más poderosa e influyente del último siglo.
El libro, escrito en un estilo desenfadado y fresco, se divide en un puñado de capítulos, y estos a su vez en breves artículos.
De entrada, el autor destaca que los Padres Fundadores alzaron un régimen sustentado en una serie de controles y equilibrios entre las instituciones y el pueblo. El resultado fue una república. En realidad, Fernández Barbadillo aclara que los Padres Fundadores «quisieron una república, no una democracia»; puesto que república significaba para ellos «un gobierno basado en leyes, con el poder limitado para impedir que la libertad estuviera en riesgo; y democracia, como en la tradición de los pensadores de la Grecia clásica, equivalía a la tiranía de la mayoría manipulada por la demagogia. Por tanto, establecieron un sistema de equilibrios (checks and balances)».
viernes, 18 de diciembre de 2020
Donald Trump felicita la Navidad al pueblo estadounidense con un mensaje épico e impecable
sábado, 7 de noviembre de 2020
La democracia en América de Alexis de Tocqueville
Los Estados Unidos de América nacen formalmente el 4 de julio de 1776, fundados en la creencia en un Dios creador, y en el respeto a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Han pasado desde entonces casi dos siglos y medio y la nación americana se ha convertido en la primera potencia mundial. Sin embargo, desde la Guerra de Secesión (1861-1865) el pueblo norteamericano jamás ha atravesado una crisis tan grave como que la que ahora atraviesa. En las recientes elecciones generales, celebradas el 3 de noviembre de 2020, el cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha denunciado el escandaloso fraude plebiscitario perpetrado a favor del Partido Demócrata. Y ha recordado que «los votos legales deciden al presidente, no los medios de comunicación». Pero este hecho no parece importarle a casi nadie. No interesa la verdad, revele lo que revele. Porque la televisión es Dios, y es Ella quien decide qué es verdad y quién es el presidente.
Al respecto de este gran país, el 2 de abril de 1831 el pensador francés Alexis de Tocqueville fue enviado por su gobierno al continente americano para examinar de cerca al gran país useño. Permaneció allí casi un año. Al regresar, creyó oportuno plasmar sus impresiones y compartirlas con el público. Lo que entregó a las imprentas fue un clásico del pensamiento político, La democracia en América, publicado en dos partes o volúmenes, en los años 1835 y 1840, respectivamente. Creía, y acertaba sin duda, que algunos aspectos de su descripción podían tener un gran interés, incluso un interés de actualidad.
martes, 14 de abril de 2020
El Partido Comunista Chino es culpable
En los días que nos preceden, siguiendo el curso de mis indagaciones, he dado con un documental producido por el periódico neoyorkino "The Epoch Times", muy cuidado y con aportaciones solventes. Las conclusiones de la investigación llevada a cabo por el medio norteamericano permiten afirmar, según el reportaje, que el Partido Comunista Chino es culpable de la creación del coronavirus que nos tiene encerrados y de su propagación por todo el mundo. En segundo lugar, se concluye que el llamado Covid-19 es un virus sintético, creado en laboratorio, algo que ya era más que presumible al principio de todo esto (en caso de que los virus sean realmente agentes vivos infecciosos y no una cortina de humo).
El Partido Comunista Chino es una aberración política y su régimen absolutamente diabólico, de eso no tengo la más mínima duda, pero las conclusiones del diario useño no me parecen definitivas; y los motivos son los siguientes:





