El Apocalipsis de San Juan es el único libro profético del Nuevo Testamento; es el que cierra la Biblia, y el más enigmático de tan singular colección. Su nombre deriva del griego y significa revelación. En él domina la idea de la vuelta definitiva de Cristo, alfa y omega, principio y fin de la creación. El Apocalipsis es por tanto la revelación de Jesucristo, porque Jesucristo da esta revelación y Jesucristo es el objeto de la misma.
Desde antiguo la Iglesia tributa una gran veneración a este libro, pues su lectura conlleva bendiciones especiales, aunque también maldiciones terribles, para todos aquellos que se atrevan a deformar la profecía, agregando palabras al texto sagrado o eliminándolas.
