jueves, 19 de diciembre de 2013

¿Existe Dios? Planteamiento previo: La razón es insuficiente

¿Dios existe? ¿Puede conocerse? Estas preguntas, hay que reconocerlo, han estado en boca de todo el mundo, ricos y pobres, sabios e ignorantes, gente corriente o gente formada, sobre todo en los últimos dos siglos y medio. Las dudas suscitadas con el devenir de las eras escépticas y anticristianas han motivado preguntas de este tipo y una descreencia generalizada, y, también, por el contrario, creencias de sospechoso pelaje que niegan en cualquier caso al Dios personal que abrazan los cristianos. En los próximos tres artículos expongo la primera lección que el lector encontrará en la primera parte de Antítesis: La vieja guerra entre Dios y el Diablo, tratando de responder a este interrogante. Doy paso ya al material que saldrá a la luz en breve (finales de diciembre de 2013).

España, patrimonio de los sagrado: Santiago de Compostela


Santiago de Compostela. Faltan unos minutos para las ocho de la mañana. Corre el mes de diciembre, y acabo de despertar bajo un cielo que no conozco, dispuesto a que el misterio que irradia este suelo cale en mi alma porosa y emocionada. Llego de lejos; casi de la otra punta de la península. Antes he hecho una parada en Madrid, y he disfrutado de las delicias del Prado por enésima vez. Pues todavía no hay conexión directa de ferrocarril entre mi casa y esta otra punta de España. Aunque no hay mal que por bien no venga, me digo, si uno disfruta de camino de la mejor pinacoteca. Sin embargo, ahora me encuentro en un mundo nuevo, desplazado por fin, en la última estación de mi ruta. Entre las sábanas de una aldea mágica donde van a parar peregrinos de todos los rincones de Europa.

El mundo como prueba. Lo verdadero sometido a tensión. Los errores del hombre al enfrentarse a la Verdad

¿Cómo capta la inteligencia humana la Verdad? ¿De qué modo conoce el hombre lo verdadero? Si queremos entender cómo el ser humano se relaciona con realidades superiores a él, debemos intentar responder a estas preguntas. Para ponernos en marcha, en primer lugar, tenemos que fijarnos en que nuestra inteligencia conoce las cosas verdaderas a través de un laborioso proceso en el que entran en juego el juicio y el discernimiento. Por tanto, elevarnos a lo verdadero siempre nos cuesta esfuerzo y riguroso estudio, y en ningún caso su «descubrimiento» es accesible a nosotros de forma instantánea o inmediata.

En este sentido, se puede ver cómo el hombre se desvía habitualmente de las sendas por las que fluye la Verdad, y a su vez cómo es despeñado por los abismos del error por al menos dos fuerzas perversas que lo enredan y seducen. Estas dos atracciones se pueden resumir en los conceptos de angelismo y autonomismo.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Resistencias principales a la existencia de Dios

Cuando una persona niega a Dios, a mi modo de ver no lo suele hacer porque haya examinado la cuestión de forma crítica. No al menos en un plano intelectual o especulativo. La existencia de Dios, de hecho, se deduce fácilmente con la intervención de la razón humana, que hace de su negación una posición insostenible. Siendo moderados, podríamos decir que la existencia de Dios es infinitamente más razonable que su no existencia, y que el ateísmo, si no irracional, sí resulta inverosímil. Lo que sucede en realidad es que quienes rechazan la existencia de Dios encuentran dificultades de mucho peso para creer en Él, pero estos problemas que ante ellos se muestran son sin embargo de carácter emocional. Algo, por cierto, totalmente comprensible, aunque no por ello esto sancione o fundamente sus opiniones. Pues hay que subrayar que son frenos emocionales los que impiden creer, y no argumentos estrictamente intelectuales o de orden filosófico. Por eso las razones principales que acumulan las personas que niegan a Dios son resistencias y no objeciones estrictamente hablando, ya que las posiciones ateas por sí mismas no explican —ni invalidan— absolutamente nada.

España, Patrimonio de lo Sagrado: Altea

Un lunes cualquiera, tras un sábado de discotecas y de recogerme a las tantas, escapé durante dos días de este mundo de mentiras y envidias. Y estuve a punto de romper con todo. Apuntísimo. De cortar lazos y de terminar con la algarabía. En el fondo lo estoy haciendo, sólo que progresivamente. En realidad salía de uvas a peras, muy, muy poco, por no decir nada. Pero cada vez lo hacía con menos gusto y me encontraba más incómodo en esos locales ruidosos, aplastado entre personas que no conocía de nada y que seguramente sólo deseaban con todas sus fuerzas «pasárselo bien», arrancar unas horas de felicidad a este mundo tan incomprensible y revuelto. Yo por entonces tenía otros alicientes, y era cuestión de tiempo que me determinara a resolver de una vez por todas que para mí había terminado la estúpida fiesta, la felicidad adulterada que otros consumen a espuertas.

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Por qué Antítesis? Los motivos de titular así este libro

En este artículo justifico en parte la razón de ser del libro de divulgación teológica que está previsto que salga para la segunda mitad de diciembre. Así pues, al grano.

Antítesis es propiamente lo que se opone a una tesis. Una noción enfrentada a otra inexorablemente, enemigas irreconciliables desde el origen. Sin embargo, para que se manifieste el adversario (antítesis) previamente debe haber un principio al que oponérsele (tesis). ¿Y bien? A la luz le contestan las tinieblas, a la verdad, la mentira; a la vida, la muerte.

Desde el comienzo de la Historia, incluso antes del alumbramiento de la humanidad, existe una lucha entre el bien y el mal. Estoy convencido de ello. Pero en ningún caso son fuerzas equivalentes. La realidad de Dios, a la que la razón es capaz de acceder por sí sola, es la realidad suprema, fuente de todo lo creado, y fin último del universo. Esto, a lo largo de muchos esfuerzos y estudios, pero sobre todo a partir de una gracia que no he merecido, me ha llegado a parecer una verdad sencilla y evidente. Sin embargo, a esta realidad suprema, a Dios mismo, como decía, se le opone una enorme fuerza opuesta y enfrentada a Él a través de mil frentes que siguen palpitantes en nuestros días y sólo tendrán solución con la segunda y triunfal venida de Cristo. Este adversario de Dios, su tenaz enemigo, es el diablo, Satanás, Lucifer, el primer y más poderoso ángel caído.

He visto al diablo de frente: Los crímenes de Ciudad Juárez de Maud Tabachnik

Hablar de este libro no es fácil. Su contenido es terrorífico, pero no porque haga referencia a experiencias sobrenaturales vividas por seres humanos, sino porque se trata del incontable mal que son capaces de hacer los propios hombres. He visto al diablo de frente es una novela tremenda cuyo escenario son los crímenes, conocidos ya internacionalmente, de Ciudad Juárez. Hace ocho años, cuando se publicó este libro en España, lo compré más por intuición que por otra cosa, y su primera lectura me resultó casi insoportable; este segundo acercamiento no ha sido menos duro. La brutalidad de las mafias y el horror indescriptible de las mujeres asesinadas en aquellos lares unta de espanto este trepidante thriller de Maud Tabachnik

España, Patrimonio de lo Sagrado: Burgos (Catedral de Santa María)

La espiritualidad de la Edad Media alcanza su máxima expresión plástica en las catedrales góticas. La de Santa María, una de las principales de este estilo, y de las más bellas de toda España, es el alma de la ciudad de Burgos.

En la historia del arte una de las manifestaciones más fascinantes de orden arquitectónico es la aparición del gótico. El gran historiador del arte Giorgio Vasari le dio este absurdo nombre en el siglo XVI por considerar que esta evolución del románico procedía de los bárbaros, de la rama germana de los godos. No estuvo, sin embargo, muy acertado el erudito a la luz de las glorias que cuajó el nuevo estilo arquitectónico. El anterior, el románico, había sido el emblema del esplendor del monacato; pero poco a poco la burguesía se fue abriendo paso en la sociedad y demandó en sus burgos monumentos con una sensibilidad acorde con las nuevas creaciones urbanas. Los frutos, principalmente evidentes en los edificios religiosos, serían auténticas joyas artísticas.

La catedral de Burgos, desde que se puso la primera piedra en 1221, aprovechando una nave románica anterior, hasta su remate en el siglo XVI, fue el orgullo de los vecinos burgaleses. Y hoy más que nunca continúa siendo su eje, su piedra angular, su faro. En realidad la Catedral de Santa María lleva siglos siendo el centro de la ciudad, el punto neurálgico que, a partir de su altura y magnificencia, contagia su brillo y su luz a la urbe castellana.

viernes, 6 de diciembre de 2013

En solitario de James Salter

James Salter (Nueva York, 10 de junio de 1925-) es uno de los más grandes escritores de la literatura norteamericana. Su vida es en sí misma —al menos según nos han contado— una novela fascinante. Viejo soldado de la guerra de Corea convertido en escritor ocasional, con fama de mujeriego y hombre de mundo, ha dado al arte de las letras algunas obras intemporales. No son sin embargo grandes obras maestras, pero en cambio sí que tienen todas ellas la huella única de un escritor que es capaz de imprimir en sus historias el sabor indeleble de cada uno de los amores humanos reflejados en sus personajes. 

Comentarios de cine: Guerra Mundial Z

Cuando vi por vez primera Guerra Mundial Z hace aproximadamente un mes, me llevé una grata sorpresa. Todo el mundo sabe la capacidad de Hollywood para hacer grandes producciones de entretenimiento masivo, y ésta lo es. Me gustó casi todo. Introducción perfecta, ritmo altísimo y constante, elipsis brillantes, música ideal de Muse, guión más que solvente, dirección impecable y una ambientación tremenda. Si no tengo la memoria un poco espesa en estos momentos, la recuerdo como la mejor película de acción del 2013. Sin embargo, hay algo en ella que me transmite desconfianza. En Guerra Mundial Z algo huele mal y no son los zombis. Es su mensaje. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

España, Patrimonio de lo Sagrado: Segóbriga y Uclés


Quién sabe por qué unas personas llevan mordido en el alma la atracción por unas cosas, y otros por otras. ¿Por qué a unos les seduce el sol y a otros los días de lluvia? ¿Por qué lugares aburridos para unos, son maravillosos para otros? En mi caso, me llevo preguntando por las cosas que me gustan desde hace mucho tiempo. En relación con las civilizaciones históricas, por ejemplo, tengo predilección por la clásica, por la civilización grecolatina, y sobre todo por Roma. Muy especialmente por Roma. ¿De dónde proceden entonces los gustos de cada uno? ¿Por qué en el fondo Roma representa para mí un atractivo irresistible, y a otros sus tesoros conservados les parecen meros escombros? No lo sé. Lo que sé es que su historia me fascina. Por ello sigo sus huellas. Sus frutos. Cada una de sus ruinas.