¿Existe Dios? Ésta es seguramente la cuestión que más ha dado que hablar a los hombres y mujeres de todas las épocas y lugares. Especialmente en Occidente, en los dos últimos siglos y medio, cuando se ha ido poniendo en duda la existencia de Dios y los hombres viven ya de espaldas a Éste, exista o no. Su sola mención mueve pasiones, enfrenta familias y pone a prueba amistades. Se ha dado la vida por Él y se ha matado en su nombre. Unos lo aman y defienden, y otros lo combaten y desmienten. Pero ¿qué se puede decir sobre este asunto en los albores del siglo XXI? ¿Realmente Dios no existe? ¿Es solamente un mito? ¿Un invento de la imaginación humana? ¿Y por qué a nadie deja indiferente? En esta disertación se examina la cuestión intelectual más fascinante de todas, pero también la más delicada y decisiva. Porque no caben más que dos alternativas: o existe Dios, o no existe.
domingo, 1 de noviembre de 2015
¿Existe Dios? Breve disertación sobre la cuestión de Dios de Luis Segura
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miércoles, 7 de octubre de 2015
¿Existe Dios? Breve disertación sobre la existencia de Dios de Luis Segura (octubre de 2015 en papel)
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martes, 22 de septiembre de 2015
España, Patrimonio de lo Sagrado: El Valle de los Caídos
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lunes, 14 de septiembre de 2015
Y sin embargo no se mueve de Juan Carlos Gorostizaga Aguirre y Milenko Bernadic Cvitkovic
«Algunas veces la primera obligación de un hombre inteligente es reexaminar lo obvio». Esta cita de George Orwell encabeza uno de los libros más revolucionarios y valientes en lengua española publicados en los últimos años: Y sin embargo no se mueve. Por sorprendente que parezca, los autores de esta obra, Juan Carlos Gorostizaga Aguirre y Milenko Bernadic Cvitkovic sostienen, a pesar de lo que nos ha hecho creer el mundo moderno, que la Tierra no se mueve y que nunca ha dejado de ser el centro del universo.
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lunes, 7 de septiembre de 2015
La paz de los cementerios
Pocos
lugares despiertan en el hombre actual tanta aversión como los cementerios.
Tiznados de un temor supersticioso, como si su presencia en los camposantos les
contagiara de un mal indefinido, los hombres de nuestra época ponen tierra de
por medio y evitan en lo posible poner sus pies en el espacio reservado para el
sueño de los muertos. Por eso, y por su falta evidente de fe, les resulta más
cómodo incinerar a los mayores y echar sus cenizas después en cualquier
riachuelo o jardín donde crezcan flores bonitas, que enfrentarse al momento de abandonar
a un ser querido en un cajón que nunca más
será abierto.
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domingo, 30 de agosto de 2015
1984 de George Orwell (releído)
«El poder es Dios», reza una de las frases más contundentes de la espeluznante novela de Orwell 1984. Este verano he vuelto a acercarme a este enloquecedor panorama futuro, quimérico para unos, profético para otros. Desde luego no imposible. Basta comprobar cómo el poder, echando mano de la tecnología, estrecha sus garras mortíferas sobre nuestras gargantas. Sin duda esta novela será también un pasatiempo de ficción, pero no deja de ser un magnífico análisis del poder y de las relaciones y dependencias que crea en los individuos. Pero lo que quiero destacar en este comentario es que hoy se está más cerca del gobierno totalitario mundial que describe Orwell en su famosa novela que cuando éste decidió escribirla. Me ha sorprendido comprobar cómo las personas de ese Londres ficticio se parecen a las de hoy en día.
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jueves, 27 de agosto de 2015
Las Suplicantes de Esquilo
Las Suplicantes es la menos trágica de todas las tragedias de Esquilo. Pero sería una ilusión pensar que los sufrimientos no forman parte de este relato. En primer lugar porque una guerra ensombrece el horizonte de Argos, que ha dado cobijo a las 50 hijas de Dánao. Este mal, que es el mayor de todos lo que aquí se tratan, queda no obstante vaticinado y pendiente de resolución; pero cuesta poco estremecerse ante los tambores de la guerra. Y en segundo lugar porque las suplicantes representan la figura del refugiado. Todas esas personas que buscan acogida fuera de su país con motivo de una catástrofe o una guerra. Y este no es un drama pequeño. La desesperación de estas gentes queda aquí inmortalizada por Esquilo como un grito que nunca cesa. Desgraciadamente, hasta de los refugiados han hecho las logias una tapadera para introducir el islam en Europa.
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martes, 18 de agosto de 2015
Rurouni Kenshin de Nobuhiro Watsuki
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País de Nieve de Yasunari Kawabata
Comprendo que Yasunari
Kawabata despierte
en sus lectores sentimientos encontrados. Su estilo detallista, elegante,
conciso, de enorme claridad y al servicio del retrato psicológico de los
personajes, no admite dudas por su innegable maestría. Tampoco su destreza para
dar cuerpo al espíritu del pueblo japonés. Pero tanta delicadeza para describir
emociones y ambientes ha de ser compensada por una piedad infinita a fin de
soportar la insatisfacción y la melancolía que ungen sus páginas. La soledad,
la muerte, las fronteras de la sexualidad, la ininteligibilidad del mundo, los
esfuerzos baldíos; temas medulares del primer premio Nobel del país del Sol
Naciente. Sin embargo, toda la obra de Kawabata está atravesada por una formidable espina,
mucho mayor que las anteriores: el problema del erotismo. País de Nieve expone ejemplarmente este dilema, así como la
insatisfacción del alma humana (por un amor que nunca es consumado) y unas
descripciones simbólicas y muy hermosas de la naturaleza nipona.
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domingo, 9 de agosto de 2015
El Príncipe de Nicolás Maquiavelo
Uno de los clásicos por excelencia de la filosofía del poder
es la principal obra de Maquiavelo. Desde que se escribió esta obra muchos han
sido los poderosos que la han leído atentamente y, lo peor de todo, tomado al
pie de la letra. Por ejemplo Napoleón, el cual llegó a comentar El Príncipe.
Precisamente el texto leído para este breve ensayo es acompañado por los
comentarios de Napoleón Bonaparte, reflejándose en ellos el alma del tirano
nacido en Córcega.
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Elogio de la Locura de Erasmo de Rotterdam
Elogio de la Locura fue dirigida por Erasmo de Rotterdam a
su amigo Tomás Moro, escrita en 1509 y publicada dos años después, en 1511. En lo formal, es característico del texto que hable
la Locura en primera persona, como protagonista absoluta de la obra. Erasmo
quería mostrar, mediante una ironía no exenta de espíritu reformista, los supuestos
beneficios que aporta ésta (la locura) a la humanidad, siendo por tanto éste un texto
subversivo contra el orden establecido, ácido con los poderosos de la época y
censor de los abusos de la Iglesia de aquel tiempo. Se olvida flagrantemente
que Erasmo fue ordenado sacerdote (católico) el año del descubrimiento de América,
más por ignorancia que por malicia, y que una verdadera reforma de la Iglesia
tardomedieval o renacentista era el único acicate de este libro.
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