sábado, 2 de abril de 2016

Comentarios de cine: 12 años de esclavitud o la doble moral de la crítica

La actual sociedad occidental es con seguridad la más infantil de cuantas han existido. La Historia habla por sí misma. Por eso la borrego masa se conforma hoy más fácilmente que nunca con las trolas que les suministran las industrias del entretenimiento o el juicio confabulado de una crítica arbitraria y cínica. Poco faltó en su día para que los gacetilleros que despreciaron por violenta La Pasión de Mel Gibson, reclamaran todos los premios de la Academia para 12 años de esclavitud, no menos cruenta que aquélla y de la misma naturaleza, pues una y otra reflejan injusticias parecidas. Sin embargo, mientras la cinta del «ultracatólico Mel» pasa por ser en exceso sangrienta, la obra de Steve McQueen es una «sensacional obra de arte». Y por supuesto, como vivimos en la era zombi, nadie se ha dado ni cuenta.

miércoles, 16 de marzo de 2016

El Vampiro de John William Polidori

En el verano impropio de 1816, durante las veladas literarias que se sucedieron entre el 16 de junio y el 19 de ese mismo mes en Villa Diodati, el médico personal de Lord Byron, John William Polidori, creó el primer cuento de vampiros de la literatura europea. Desde entonces se ha explotado a fondo el argumento de los no muertos en las obras de ficción, despertando una persistente fiebre entre numerosos adeptos. Algo ha de tener por tanto la oscuridad para atraer de semejante manera al hombre de entonces y de ahora. Y es que resulta indudable que para muchas personas la figura del vampiro no carece de atractivo.

viernes, 4 de marzo de 2016

El fantasma de Canterville de Oscar Wilde

El fantasma de Canterville, publicado por vez primera en 1887 por el entonces admirado Oscar Wilde, pasa comúnmente por una sencilla historia de fantasmas. Pronto se revela sin embargo la miga del relato, hasta el punto de que esta novelita fantástica y de intriga podría sugerirse perfectamente en las facultades de filosofía para su lectura. 

lunes, 29 de febrero de 2016

Sherlock Holmes y El signo de los cuatro de Arthur Conan Doyle

El signo de los cuatro transcurre siete años después de la investigación de Estudio en escarlata. En este nuevo relato largo el genial sabueso británico exhibe de nuevo su brillantez intelectual y su particular temperamento. En esta ocasión, el misterio consiste en un tesoro indio compuesto por piedras preciosas que ha desaparecido y que en justicia debería poseer la señorita Mary Morstan. Cuando ésta se pone en contacto con el genial investigador privado denunciando la desaparición de su padre, propietario del tesoro, Sherlock se pone en marcha. El enredo sin embargo me parece algo secundario en esta breve novela. Pues el contraste entre Sherlock y Watson, enfatizado en El signo de los cuatro, me merece mayor interés que toda la trama.

viernes, 19 de febrero de 2016

La violación de Lucrecia de William Shakespeare

La producción literaria de William Shakespeare no se reduce a las obras destinadas a la función teatral, aunque sean éstas las más populares. En realidad el genial poeta británico es responsable de dos poemas narrativos magníficos, Venus y Adonis y La violación de Lucrecia, siendo el segundo de ellos el que le valió entre la crítica londinense un reconocimiento rotundo; por la armonía de sus versos, sus melódicas estrofas, su embriagador gracejo..., se le otorgó, justamente, el epíteto de «Dulce Shakespeare». Escribió ambos poemas en 1593 y 1594, respectivamente, aprovechando la clausura de los teatros de la capital a causa de un brote de peste. Uno y otro poema revisten tintes dramáticos, pero La violación de Lucrecia, sobre todo por su contenido, es una obra más sombría que la primera; una obra fecunda en dilemas morales, políticos y aun metafísicos. Es ésta, en definitiva, la obra de un autor culto; y por eso una obra reservada, ya en su concepción, a paladares con muy buen gusto.

domingo, 14 de febrero de 2016

El gran teatro del mundo Pedro Calderón de la Barca

El prodigio más conocido de Calderón, por no decir el único título conocido del autor madrileño, aun cuando el conocimiento no pase del título, es La vida es sueño, ya comentado en La cueva de los libros hace algún tiempo. No menor prodigio es El gran teatro del mundo, igual de penetrante que la tragedia de Segismundo, y sin embargo más fácil de entender por el público. Además, esta inspiradísima obra se incluye en un género que es propio de la cultura española. Son los autos sacramentales, popularizados sobre todo en el siglo XVII. Los autores del Siglo de Oro están ahora mismo olvidados, aunque al menos sus nombres permanezcan en las gentes en su memoria a largo plazo. Leerlos en cualquier caso siempre es un deleite. Y acudir a ellos una y otra vez, en mayor medida. Porque sólo en los libros con cierta miga, en los libros que llamamos clásicos, verdades que estaban en un momento dado escondidas, de pronto se revelan y consiguen hacer dichoso a quien las encuentra esculpidas entre páginas que ya nadie visita.

miércoles, 27 de enero de 2016

Romeo y Julieta de William Shakespeare

En los estertores del siglo XVI William Shakespeare estrenó la que sería su obra más conocida, Romeo y Julieta. En lo sucesivo, esta magnífica tragedia gozaría de un éxito rotundo. En nuestros días el prestigio se mantiene, pero a costa de un desconocimiento profundo de la obra y de un cierto prejuicio hacia lo romántico, que tiende a ser infravalorado. Justo cuando el mundo se ha precipitado sin remedio en la era del mestizaje, cuando confunde, quizá deliberadamente, deseo con amor, y cuando no quiere oír de valores perdurables o de personas a las cuales seguir hasta la muerte. En fin, aunque la historia de estos dos amantes, como dice el príncipe de Verona, es ciertamente triste, creo poder decir algunas palabras amables.

domingo, 17 de enero de 2016

La felicidad conyugal de León Tolstoi

León Tolstói (1828-1910) es sin duda el nombre más destacado de las letras rusas. Sus grandes obras, al menos en cuanto a reconocimiento y número de páginas se refiere, Guerra y paz (1869) y Anna Karenina (1877) fueron precedidas por algunas obras de hermosa factura, entre las cuales se encuentra esta bellísima historia entre Serguéi y Masha titulada La felicidad conyugal.

viernes, 15 de enero de 2016

Esbozo de crítica a la Democracia: Algunos argumentos contra el sistema democrático

Desde hace mucho tiempo lleva fraguándose en mi cabeza la idea de madurar seriamente el alcance de la democracia, la necesidad de ordenar mis conocimientos y exponer las conclusiones de todo ello. He aquí un esbozo de este relativo esfuerzo, que espero sea considerado responsablemente, como una aportación particular al debate que nos ocupa.

domingo, 10 de enero de 2016

Dagon de H. P. Lovecraft y otros cuentos de terror

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) fue tan ave nocturna como su admirado maestro, Edgar Allan Poe. Inferior a su mentor, sin embargo, apostó como él por los terrores del alma y las fobias del espíritu. El romanticismo había sido superado, y con él sus temas predilectos (castillos encantados, vampiros, fantasmas, pactos diabólicos, brujería, leyendas y magia...); Poe y Lovecraft se inclinaron por lo grotesco y feo, por lo que hay de perverso en el alma humana, por la enfermedad y la decadencia; y al hacerlo, como es lógico, hicieron emerger al mundo pesadillas de todo tipo, monstruos de la peor especie, y el mundo se vio desde entonces invadido, poseído y reflejado en ellos. La cultura de la muerte le debe mucho a estos relatos.


domingo, 3 de enero de 2016

Otelo de William Shakespeare

Otelo es una de las más grandes tragedias de William Shakespeare. Llamada durante mucho tiempo El Moro de Venecia, se escribió a inicios del siglo XVII (entre 1602 y 1603) y, desde entonces, ya sorprendió por su impresionante retórica y su capacidad para sumergir al lector —en aquellos días más bien espectador—, en abisales honduras. Infinitas veces llevada al teatro y al cine, y no por eso conocida por el público, la cultura de tipo Trivial sigue considerando a día de hoy —pues no alcanza mayores cotas— que el drama de esta tragedia se resume en los celos, y que Otelo es el protagonista indiscutible de esta historia. Sin embargo, Iago es con mucho el personaje de mayor relieve, y su maldad inexplicable y su traición alevosa, los grandes motivos de la obra.